El daño en el Hogar: Las Tasaciones

A la hora de contratar un seguro de hogar, lo primordial, y lo que esperamos es no reclamar la indemnización por daños.

Solemos informarnos sobre las coberturas y la forma más cómoda para pagar las primas, aunque olvidamos los pasos para solicitar la indemnización.

Esta indemnización no comienza después de que haya ocurrido el siniestro, sino antes.

Cuando contratamos un seguro de hogar, no solo vale declarar los metros cuadrados de la casa, además se deberá declarar todos los objetos de valor que se encuentren en ella, ya que de esta forma, la compañía de seguro podrá realizar una idea de la cantidad de dinero a desembolsar.

Una vez ocurre el siniestro, la aseguradora enviará un perito, el cúal valorará la magnitud de los daños, como una rotura de las ventanas, substracción de muebles o problemas estructurales.

Esto se denomina tasación e influye a los costos de la mano de obra que intervendrá para solucionar los daños, como los albañiles o electricistas.

La ley prevé que la indemnización del seguro sea entregada en un plazo no superior a los tres meses desde que se informó del siniestro.

Esta suma final de la indemnización normalmente está presente en el contrato, es decir, que la aseguradora no sobrepasará la cantidad acordada en común.

El seguro de hogar no constituirá una forma de enriquecimiento para el propietario.

En caso de que solo se haya asegurado solo el contenido, renunciado a la revalorización automática del capital, la tasación se realizará teniendo en cuenta el valor real de los objetos.

Por lo que el seguro no repondrá los muebles o electrodomésticos al valor de nuevo ni de su costo real en el mercado.

¿Cómo actuar en caso de siniestro?

Se debe comunicar lo antes posible a la compañía de seguro, con un máximo de 7 días del acontecimiento del siniestro, pudiéndose hacer telefónicamente y posteriormente por escrito.

Si se trata de un robo o hurto, se deberá presentar denuncia.

La compañía enviará un perito y se compararán los informes, realizando un acta con las causas del siniestro, valoración de daños y todo lo que pueda influir en la determinación de la indemnización.